Psicopedagoga de día, artista de tinta y papel cuando el mundo se queda quieto. Llegué al arte por curiosidad, y el monotipo se convirtió en mi forma de explorar lo que no se dice. Conecto con el monotipo como espacio de exploración de la materia, la textura y la imagen combinando elementos figurativos y abstractos, dando lugar a piezas únicas donde el gesto, el azar y la experimentación me invitan a construir un lenguaje visual propio.